Libres

No me hables, sólo viste mis ojos con los diamantes de tu sonrisa,


No me hables por favor, sólo alumbra mi alma con la luna de tus ojos,


No me toques, deja que yo lo haga para demostrarte que soy tan tuya como nunca he sido de nadie,


Olvidemos el pasado y hagamos del futuro la posibilidad de amar siendo libres y de ser libres amándonos.

Michell Tique

Cuatro favores

Cuatro favores quiero pedirte,
El primero es que me mires a los ojos cuando te digo que te amo, para que veas lo que realmente siento.


El segundo, es que veas mi sonrisa cuando contemplo tu cuerpo para que así puedas notar que ante mis ojos no hay un cuerpo más hermoso que el tuyo.


El tercero, es que sientas mi corazón cuando te abrazo para que comprendas porqué me siento en casa en tus brazos y para que sientas también lo mucho que amo tu alma.


Y el cuarto y último favor que te voy a pedir, mi vida, es que olvides el pasado, que olvidemos juntos el pasado porque lo vivido no será mejor que lo que está por venir.

Michell Tique

La verdad

Ojos negros, desafiantes, ojos que me dicen a gritos “La verdad si es esa que tú sabes, me río de ti porque no tienes forma de probarlo, excepto esta mirada que te confiesa todo mientras mis labios mienten.” Una mirada intensa, tan intensa como la noche en ese país en el que las estrellas parecen ser sólo un mito. Ahí sentado te acomodas en el sofá y me miras y me dices que me amas y que nunca me harías daño mientras tus ojos se ríen de mí y yo lo sé y tú lo sabes.

Me acomodo al frente de ti y también finjo creerte y mientras mis labios dicen que te amo, que lo sé, que no podría dudar de ti ni un segundo, mis ojos también te gritan “Sé lo que estás haciendo pero me importa un carajo, adelante, continúa porque soy más fuerte que eso. Tonto incrédulo.” Pero tú no lo entiendes así, no sabes que no te creo nada. Te beso con todo mi amor porque la que falla no soy yo y tú no disfrutas porque solo piensas en ti y en lo malvado que eres y yo también me río de ti aunque si disfruto las caricias.

No te hago daño, sólo te amo y tú te lo pierdes cada segundo porque en lugar de amar también sólo buscas ganar, a mí el amor se me acaba y tu no lo notas tampoco, crees que siempre voy a estar ahí aguantando tus tonterías, quisiera ver lo que te van a gritar tus ojos al espejo cuando yo ya no esté y tus labios traten de mentir diciendo que ya no te importa y no te duele.

Michell Tique

Tiempo

Te veo ahí sentado con la mirada perdida en la mía por un par de segundos,

Tiempo suficiente para decirme con tus ojitos negros cuánto me odias por no poder tenerme contigo,

Tiempo suficiente para entender cuánto me quieres y te odias por no saber expresarlo a tiempo.

Te veo ahí sentado y mi mirada se pierde también en la tuya,

Te digo entonces que te amo y que tienes a mi corazón alocado,

Que de él ya eres dueño y difícilmente iras de ahi a otro lado.

Nos vemos y nos dedicamos versos sólo con nuestros ojos hablando.

Agradezco entonces el tiempo que pasé a tu lado,

El tiempo para mi no es sólo tiempo,

El tiempo para mi lleva encerrados un millón de momentos y aprendizajes que creemos ya olvidados,

Para mi el tiempo es oro y más aún si era a tu lado.

Michell Tique

Manos viajantes

Manos viajantes como una tela de seda, tocan tu cuerpo y examinan cada pedacito de tu piel,

Ojos enfocados como si la luna estuviese al frente, como si se tratase de un hermoso paisaje o una obra de arte y es que así es,

Se escucha la respiración agitada como las olas del mar viajantes y como música para mis oídos te escucho en silencio,

Como las olas mi cuerpo baila sobre ti, para sentirte más adentro, para que me toques el alma.

Ojos cerrados disfrutando del momento y el cielo ya no es límite, no es el cielo lo que tocas, es a mi.

Soy perfecta para ti porque te quiero, eres perfecto para mi sólo por ser tú y por tener esa risa que me desconecta de la vida misma.

Ojos oscuros que me miran fijamente y me hablan y me gritan, ojos que me llevan a otro lugar y me traen de vuelta.

Somos perfectos juntos porque el mundo nos envidia y aún más importante, porque cuando estamos juntos el mundo deja de existir.

Michell Tique

Tu sonrisa

Te vi venir y el mundo entero se detuvo, como quien se ríe de la vida me sonreíste y me perdí por siempre en tu sonrisa,

Me busqué durante noches enteras, tratando de encontrar algún rastro de lo que fue de mi y solo logré encontrar un par de ojos brillantes y un corazón latiendo rápido,

Busqué por largas noches lo que solía ser antes de ti y por más de que intenté solo me vi de nuevo tomada de tu mano,

Como quien se pierde en un bosque frío y oscuro, me perdí yo para siempre en la calidez de tu sonrisa y la dulzura de tu mirada,

Intentando conciliar el sueño varias noches me atacó tu recuerdo, daba besos a mi frente y me elevaba siempre al cielo,

Me miraba tiernamente y sonreía de nuevo y volvía yo a perderme lentamente en tu pecho.

Michell Tique

¿Qué es el amor?

No sé exactamente lo que es el amor, pero contigo estuve cerca de descubrirlo.

Reflejarme en tu mirada y luego ver tu sonrisa me hacía sentir en otro mundo, no podía ordenarle a mi corazón que latiera más lento, no podía simplemente respirar y sentir que nada se trataba de ti, porque todo se trataba de ti y aún todo se trata de ti.

He intentado dejar de soñar con tus ojos pero hasta con los ojos abiertos y mirando el techo los recuerdo,

He intentado dejarte ir pero sueño siempre con tus besos y no paro de pensar en lo que podríamos ser.

Tu cabello, tus manos, tus ojos, tu boca, tu sonrisa, tu cuerpo, tus abrazos, las caricias y hasta las peleas, todo me hace falta.

Trato de convencerme de que ya no te quiero y que te he olvidado pero en las noches no puedo retener el llanto y sé que lloro por ti pero me repito mil veces que es por cualquier otra razón,

Con un par de tragos, con un cigarrillo o algo de marihuana siempre eres tú quien aparece en mi mente.

¡Y mejor no hablar de cuando nuestras miradas se cruzan!

Me rompen el corazón las miradas compartidas, tus ojos me dicen algo y no lo puedo entender, tal vez me gritan que me odias o que quieres volver.

Michell Tique